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Consejo literario: Dos errores habituales en la creación de personajes que el escritor debe evitar
de Admin Admin - martes, 2 de diciembre de 2014, 07:45
 
El narrador puede ofrecer datos sobre los personajes, pero no debe aburrir al lector con largos párrafos sobre cómo son, cómo sienten, cómo miran o cómo hablan. Una buena opción es que el escritor intercale narrador con acción, lo que cuenta la voz narradora con lo que hacen los propios personajes. En la conjugación mesurada se encontrará la clave para interesar al lector lo suficiente como para que desee seguir leyendo.

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La confusión en los caracteres de los personajes

La creación de personajes que parezcan reales, de carne y hueso, no es una tarea sencilla para el escritor. Uno de los errores habituales cuando el autor comienza a hacer los primeros intentos en la escritura es la confusión de caracteres, de forma que en no pocas ocasiones todos los personajes acaban siendo el mismo.

Para que esto no suceda, es decir, que los personajes no acaben siendo todos como el escritor, éste tiene que aprender a distanciarse de sí mismo y conseguir así que el personaje actúe según debe, y no como el escritor actuaría. Y es que el personaje tiene sus propios rasgos, y según ellos debe actuar.


La falta de profundidad en los personajes

Otro de los errores que el autor debe evitar es la falta de profundización en los personajes, porque de no ahondar lo necesario el resultado serán unos personajes planos, sin profundidad psicológica, en cuyo caso el lector no se involucrará en la narración. Éste tiene que sentir lo que siente el personaje para que pueda interesarle cuanto sucede.

Es más complicado profundizar en los personajes de cuento que en los de una novela, ya que el autor tiene menos espacio o debe lograr mucha intensidad desde la primera palabra del relato.

Hay que tener en cuenta a la hora de crear personajes que éstos no han de ser ni muy buenos ni muy malos porque de este modo se caería en el maniqueísmo. Ya sabemos que la regla de oro de la literatura es la verosimilitud, y si los personajes no son creíbles, la obra tampoco lo será.

En la caracterización de los personajes tendrá mucha importancia la forma en que se expresen y la forma en que queden descritos por el narrador. El escritor debe cuidar todos los detalles.